viernes, 14 de octubre de 2016

Pasos para realizar una investigación

DANIEL BENJAMIN MENDEZ MAAS.

https://drive.google.com/open?id=0ByHF4pWYOu7idDdNZGhDblI0MGc

Búsqueda de información


BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN


Diagrama de flujo - Valentina Yaneth Kú Viana



Se adjunta el link para accesar al documento del diagrama de flujo.


Br. Valentina Yaneth Kú Viana


https://drive.google.com/open?id=0B_SpDeAhWYzscUVVVHFnMnhpU1E

DIAGRAMA DE FLUJO - PASOS PARA REALIZAR UNA INVESTIGACIÓN


UNIDAD I.  La investigación educativa: búsqueda y análisis de conocimiento para orientar la práctica educativa.



https://www.dropbox.com/s/f9w7zpzo21d6qj4/diagrama%20de%20flujo.docx?dl=0

DIAGRAMA DE FLUJO DE BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN-DELMER CHAN UC


DIAGRAMA DE FLUJO

http://drive.google.com/file/d/0B9tKv_VBDC64MTBUeDBFSHRFT1k/view?usp=drivesdk

DIAGRAMA DE FLUJO


http://drive.google.com/file/d/0B9tKv_VBDC64MTBUeDBFSHRFT1k/view?usp=drivesdk

Diagrama de flujo-Irving Fernando Cocom Balam





Se presenta el enlace al diagrama de flujo.


Br. Irving Fernando Cocom Balam



https://drive.google.com/open?id=0B_SpDeAhWYzsT2hCVDEtb0h4MFE

jueves, 13 de octubre de 2016

DIAGRAMA DE FLUJO_PASOS PARA REALIZAR INVESTIGACIÓN


UNIDAD I.  La investigación educativa: búsqueda y análisis de conocimiento para orientar la práctica educativa.

Pasos para la búsqueda de información.
Alumna: Brenda del Rosario Tzeek Ek


UNIDAD I.  La investigación educativa: búsqueda y análisis de conocimiento para orientar la práctica educativa.

Pasos para la búsqueda de información.
Alumna: Wendy Guadalupe Collí Naal




Competencias digitales y tratamiento de información

Los estudiantes del siglo XXI requieren de habilidades y competencias que les permitan adaptarse a una sociedad de cambios; la relación del individuo con la información ha cambiado, por ello el sector educativo plantea nuevas formas de llevar a los estudiantes a un buen desarrollo dentro de la Sociedad del Conocimiento. Vivancos (2008) sugiere que los alumnos deben tener conocimiento sobre aplicaciones informáticas y la capacidad de búsqueda y tratamiento de la información manteniendo una actitud crítica, reflexiva, responsable y ética. En la actualidad, desde muy temprana edad se tiene contacto con las computadoras, tanto así que Johnson, Adams y Cummins (2012) mencionan que hay tendencias tecnológicas que demandan cada vez una mayor preparación del alumnado para adaptarse a ellas y aprovecharlas.
Por eso no sólo es importante que el sector educativo conozca el alcance que se puede obtener de la interacción de la tecnología con la educación formal, sino descubrir de qué manera apoyar a los discentes para que desarrollen competencias digitales y de manejo de la información. Otro reto de la educación en el siglo XXI es ofrecer prácticas motivadoras que permitan a los educandos estar activos durante el proceso de enseñanza-aprendizaje y no sean consumidores pasivos, según los resultados mostrados por Coronado, Cantú y Rodríguez (2014). Desde una perspectiva similar, Veletsianos (2010) revela la importancia, al incorporar la innovación tecnológica en los procesos educativos, de que haya coherencia entre el contenido, los procesos y las competencias a desarrollar.
Hay controversia respecto al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) porque el impacto social de la tecnología puede ser negativa, pero una buena aplicación desde el punto de vista humano puede prever los efectos negativos (Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información [CMSI], 2005). Si los discentes tienen acceso a una visión más amplia a través de la tecnología rebasando su entorno social, podrían abrirse puertas hacia su formación, ya que el uso de la tecnología es un medio para facilitar los aprendizajes (Castillo y Rivera, 2014).
Benito (2010) señala que la educación es uno de los factores más influyentes en la construcción de las trayectorias vitales de los individuos, la formación adquirida por los diversos sistemas educativos contribuye a mejorar los niveles de calidad de vida a los que accederán los alumnos. Autores como Victorino y Medina (2007) y Moreno (2010) consideran que el sistema educativo debe fomentar el desarrollo de competencias como parte del mundo globalizado en que se vive, aunque existen vacíos sobre el concepto de ellas y su inclusión en el currículo, pero tiene como objetivo que los aprendizajes sean significativos y aplicables a la vida
Abordando el tema de las competencias digitales, Barrios (2009) realizó un estudio donde señala la necesidad de consumir adecuadamente las TIC. El autor señala que los jóvenes no son conscientes del alcance de las TIC, por eso las tienen como un elemento de entretenimiento y, en ocasiones, no las emplean como una herramienta para comunicar proyectos encaminados a mejorar el entendimiento de los problemas propios de la comunidad, ejerciendo investigación, análisis y síntesis de los fenómenos comunicativos. Esta investigación se apoya en la utilización de las TIC en conjunto con la técnica didáctica aprendizaje orientado a proyecto para cubrir la necesidad señalada por el autor.

Las competencias digitales y en el manejo o tratamiento de la información y las de trabajo en equipo, se convierten en herramientas indispensables para los ciudadanos del futuro. Hay controversia respecto al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) porque el impacto social de la tecnología puede ser negativa, pero una buena aplicación desde el punto de vista humano puede prever los efectos negativos (Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información [CMSI], 2005). Si los discentes tienen acceso a una visión más amplia a través de la tecnología rebasando su entorno social, podrían abrirse puertas hacia su formación, ya que el uso de la tecnología es un medio para facilitar los aprendizajes (Castillo y Rivera, 2014). Benito (2010) señala que la educación es uno de los factores más influyentes en la construcción de las trayectorias vitales de los individuos, la formación adquirida por los diversos sistemas educativos contribuye a mejorar los niveles de calidad de vida a los que accederán los alumnos. Competencias digitales.

Para el estudio se consideraron las siguientes variables dependientes
1)      Competencia digital. Se entiende como el conjunto de habilidades, conocimientos y actitudes que poseen hacia las TIC, la efectividad de uso de ellas y la crítica frente a un propósito determinado (González, 1999; Ruiz, 2010)
2)      Competencia en el manejo o tratamiento de la información. Conjunto de habilidades, conocimientos, actitudes y valores que se usan para planificar, identificar, discriminar, clasificar, comunicar y organizar la información, así como a respetar los derechos de autor (Jaramillo et al., 2011).
3)      Competencia trabajo en equipo. Serie de conocimientos, habilidades y actitudes de los individuos con relación a cierta disposición personal a colaborar con otros para realizar actividades con objetivos comunes, asumiendo responsabilidades y contribuyendo al desarrollo colectivo. Esta competencia implica planificación, autogestión, interacción, identidad, comunicación, ejecución, retroalimentación, resolución de conflicto y apoyo entre los miembros (Torrelles et al., 2011).
4)      Técnica didáctica aprendizaje por proyecto. Proceso que permite el desarrollo de un tema por etapas, construcción del conocimiento en un período de tiempo determinado, establecimiento de una meta a lograr para propiciar un aprendizaje significativo en los estudiantes mediante las actividades en equipo diseñadas para desarrollar la colaboración y la cooperación entre sus miembros (Salas, 2007).
5)      Uso de las TIC. Lo que hace el sujeto frente al dispositivo electrónico de soporte de la tecnología e Internet, cómo tiene acceso a la tecnología y cómo se comunica a través de ella (Sandoval, 2000).
La importancia del estudio radica en los nuevos tipos de alfabetización que están surgiendo, producto de la sociedad del conocimiento y la relevancia de generar estudiantes competentes digitales, en el tratamiento de la información y en el trabajo en equipo

Referencia
·       Barrios, A. (2009). Los jóvenes y la red: usos y consumos de los nuevos medios en la sociedad de la información y la comunicación. Signo y Pensamiento, 54(28), 266-275. Recuperado de http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/signoypensamiento/article/view/4537/3499
·       Benito, J. (2010). Educación y exclusión social. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 69(24), 17-24. Recuperado de http://www.aufop.com/aufop/uploaded_files/revistas/131558145510.pdf
·       Casanova, H. y López, J. C. (2013). Educación superior en México: los límites del neoliberalismo (2000-2010). Linhas Críticas, 19(38) 109-128. Recuperado de http://periodicos.unb.br/index.php/linhascriticas/article/view/8922
·       Castillo, B. B. y Rivera, M. (2014). El uso del mobile learning para favorecer la competencia referente al manejo de la información histórica y la socialización del conocimiento. Apertura, 6(2). Recuperado de http://www.udgvirtual.udg.mx/apertura/index.php/apertura/article/view/535/pdf

Preguntas:
1.    ¿cuál es la finalidad de las competencias digitales?
2.    ¿En qué momentos debemos aplicar las competencias digitales?

3.    ¿Cuáles son las ventajas y desventajas del uso de las TIC?
INTERCULTURALIDAD, DEMOCRACIA Y FORMACIÓN VALORAL EN MÉXICO

Este ensayo analiza los cambios necesarios en el sistema educativo y en el currículum a raíz de que México se definió a sí mismo, a nivel constitucional, como país pluricultural en 1992. La propuesta central estriba en la introducción de un enfoque intercultural en la educación, tanto de los indígenas como de la población en general. Después de revisar la situación de inequidad que guarda la educación destinada a los pueblos indígenas, sugiere que habrá que proponerse, desde la educación, combatir tanto la asimetría escolar como la asimetría valorativa. Con los indígenas debe perseguirse el logro de objetivos educativos nacionales con pertinencia, pero también el bilingüismo pleno, así como el conocimiento y la valoración de su cultura y su identidad. Respecto a la Schmelkes: Interculturalidad, democracia y formación valoral en México población en general, incluyendo la indígena, en este ensayo se identifican tres etapas: el conocimiento de la diversidad, el respeto a la diversidad y el aprecio por la diversidad.

México se reconoce como nación pluricultural en su Constitución Política tan tarde  como 1992, a propósito de la conmemoración de los 500 años del encuentro entre  dos mundos: “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada  originalmente en sus pueblos indígenas” (Constitución Política de los Estados  Unidos Mexicanos, 1957, Art. 2).
México siempre ha sido un territorio pluricultural, desde tiempos prehispánicos. Es
el país más indígena de América Latina (más de 10 millones de personas)  (Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, 2008), pero  también el más diverso, con 68 agrupaciones etnolingüísticas claramente  diferenciadas (Catálogo de lenguas indígenas nacionales, 2008). Sin embargo,  nunca se había aceptado esta pluriculturalidad. El reconocimiento de que somos  un país pluricultural representa un cambio histórico fundamental en el  autoconcepto del país, que se caracterizó por un intento permanente de  homogeneización cultural durante estos 500 años. Desde 1992, México está  orgulloso de ser un país culturalmente diverso. Esto tiene implicaciones profundas  en la vida del país en general, pero de manera muy especial para la educación  que, desde ese momento tendría que haber asumido el propósito de fortalecer las  lenguas y las culturas que le dan al país su carácter pluricultural.
Reconocernos como país pluricultural representa un gran paso; sin embargo, la  pluriculturalidad es un concepto descriptivo que hace referencia a la coexistencia y  a la convivencia de culturas distintas en un determinado espacio territorial. Un  país puede ser pluricultural, incluso reconocido como tal en un documento tan   importante como su Constitución, y seguir discriminando, tener prejuicios raciales,  dominar a otras culturas. Esto es de hecho lo que ocurre en México: nos  reconocemos como país pluricultural, pero las relaciones entre los miembros de la  cultura mayoritaria dominante mestiza y los de las culturas minoritarias todavía  están basadas en prejuicios y son fundamentalmente racistas.
La interculturalidad es un concepto que se refiere a la interacción entre grupos y  personas que pertenecen a culturas distintas. El interculturalismo califica estas  relaciones. Supone que las relaciones  interculturales deben basarse en el  respeto, darse desde posiciones desigualdad, y resultar mutuamente  enriquecedoras. Esto implica que uno acepta que el otro, diferente, tiene derecho  a su diferencia. También implica aceptar que todas las culturas, así como todas  las personas son, al menos  a priori, igualmente dignas y valiosas. El  interculturalismo no admite asimetrías de ningún tipo –económicas, políticas,  sociales o culturales (Schmelkes, 2004)


Los estudios del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE, 2006,  2007) muestran que los alumnos de las escuelas indígenas, tanto de tercer grado  como de sexto grado, se encuentran siempre por debajo, de manera notable y  significativa, de todos los demás tipos de escuelas: cursos comunitarios, escuelas  rurales públicas, escuelas urbanas públicas y escuelas privadas.
La asimetría valorativa se refiere al hecho de que existen sectores de la sociedad en el caso de México, la mayoría de la población– que considera que su cultura  es superior a la de los demás.

Educar para la interculturalidad

¿Por qué educar para la interculturalidad? La educación puede combatir las dos  asimetrías educativas que hemos descrito arriba. También es capaz de formar  futuros ciudadanos comprometidos con el  combate de otras asimetrías. La  educación puede formar para la democracia y la ciudadanía, y puede formar en  valores. Por eso, es capaz de formar para la interculturalidad.
Educar para la interculturalidad implicará retos distintos para diferentes  poblaciones, durante un largo periodo, debido fundamentalmente a que la larga  historia de discriminación y dominación cultural en México supone trabajar con la  población indígena, de manera muy importante y casi central al principio, en torno  a la valoración de lo propio que, debido al racismo introyectado, ha sido  menospreciado por ellos mismos en muchos casos.
Así, en el caso de poblaciones indígenas, la educación debe luchar contra los  propósitos de homogeneización que han prevalecido en elpasado. Cierto que hay  propósitos educativos que deben ser iguales para todos los estudiantes del país.
Estos propósitos, sin embargo, tienen más que ver con habilidades básicas y  superiores de pensamiento, así como con valores morales (sociales) orientados a  la convivencia, que con la transmisión de conocimientos. Esta última es mucho  más vulnerable al sesgo –o a los intentos de imposición– cultural. Pero más allá  de eso, la educación destinada a las poblaciones indígenas debe perseguir un  bilingüismo equilibrado como producto de la etapa básica.


Referencias
Catálogo de las lenguas indígenas nacionales: variantes lingüísticas de México  con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas, publicado en el Diario  Oficial de la Federación, del 18 de enero de 2008.
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (2008).  Estructura  por edad y sexo. Población indígena, según grandes grupos de edad y sexo por entidad federativa con municipios indígenas o con presencia de población indígena, México, 2000. Consultado el 8  de julio de 2009 en:
http://www.cdi.gob.mx/indicadores/en_cuadro01.pdf
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.(1917, 5 de febrero).
Última reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación 24-08-09
Consultado el 8 de julio de 2009 en: 
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/doc/1.doc
Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe. (2003).  Diagnóstico de
la educación primaria indígena. Manuscrito no publicado, Coordinación General de
Educación Intercultural Bilingüe, México.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2004).  La educación indígena: el gran reto. México: Autor.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2006).  La calidad de la  educación básica en México. Informe Anual 2006. México: Autor.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2007).  Informe anual.
México: Autor.
Kohlberg, L. (1992). Psicología del desarrollo moral. Bilbao, España: Desclée de
Broker.
Observatorio Ciudadano de la Educación (2008, septiembre). La educación a
debate. La educación indígena en México: inconsistencias y retos.  Revista Este
País, 37-41.
Parker, S., Rubalcava, L. y Teruel, G. (2003). Language barriers and school
inequalities of the indigenous in Mexico. En J. Berhman, A. Gaviria y M. Székely
(Eds.),  Who’s in and who’s out. Socialexclusion in Latin America(pp. 145-178).
Washington DC: Interamerican Development Bank.
Revista Electrónica de Investigación Educativa Vol. 11, No. 2, 2009-10-08   9
Schmelkes, S. (2004). Educación intercultural: reflexiones a la luz de experiencias recientes. En S. Schmelkes (Ed.), La formación en valores en educación básica
(Serie: Biblioteca paral a actualización del maestro, pp. 141-157). México:
Secretaría de Educación Pública.
Schmelkes, S. (2005) Interculturalidad,democracia y ciudadanía en México. En
Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, La discriminación racial (pp. 91-100). México: Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.
Schmelekes, S. (2009). El problema de la educación para la diversidad. En R. G.
Mendoza Zuany (Comp.), Gestión de la diversidad: Diálogos interdisciplinarios (pp.
17-34). Xalapa, México: Universidad Veracruzana.

Schmelkes, S., Noriega, C., Lavin, S. y Martínez, F. (1997). La calidad de la educación primaria: un estudio de caso. México: Fondo de Cultura Económica.

martes, 27 de septiembre de 2016

LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA LATINOAMERICANA EN EL ÚLTIMOS 10 AÑOS

Mirtha Abraham Nazif
Alfredo Rojas Figueroa
 


I. Una mirada a la investigación educativa
a. Diversidad temática

Al hacer una revisión de las temáticas contenidas en las investigaciones educativas, fue posible clasificar alrededor de 52 temas recurrentes. Entre los más relevantes aparece el tópico "docentes", con un 9,2% de la muestra. Dentro de este tópico, se encontraron diferentes investigaciones que aluden a temas como: formación docente, perfil del profesor, capacitación de maestros, profesionalización docente, vocación, condiciones de vida y de trabajo de los maestros, entre otros.
Las investigaciones sobre distintas disciplinas de estudios y en particular, Ciencias Naturales, Matemática, Español y otros idiomas, concentran otro 7,1%. Estos estudios hacen referencia, tanto al significado de la disciplina en el ámbito educativo, como a su enseñanza en diferentes niveles escolares.
Le siguen los diagnósticos y otros estudios generales del sistema educativo, con un 4,7% y las investigaciones acerca de innovaciones educativas en el sistema formal con un 4,5%. Se agrupan en un 4,2% tanto las investigaciones referidas a la escuela, al clima institucional, a la cultura escolar y a la disciplina en el aula; así como la investigación sobre la investigación educativa. Diversos temas muestran proporciones inferiores al 4 %, ratificando así la dispersión mencionada.
 
 
b. Diversidad metodológica

Al efectuar un examen de los enfoques metodológicos presentes en las investigaciones se pudieron establecer, por lo menos 15 categorías (Ver Cuadro 1). Entre las perspectivas metodológicas más utilizadas se ubican las de tipo descriptivas (27,6%), las documentales (19%); las cuasi-experimentales (12,6%); los estudios de casos (8,9%); los análisis de estadísticas (7,9%); las etnográficas (7,4%); las referidas a investigación acción-participativa (6,6%); y las evaluativas (4,5%).
Si se suman las investigaciones de tipo descriptivo, más las cuasi-experimentales y a ellas se agregan las de tipo exploratorio, se origina un subconjunto en el que predominan los procedimientos cuantitativos, el análisis de variables que establecen las causalidades de un fenómeno y las descripciones estadísticas del mismo. Este grupo concentra el 41,8% de las investigaciones.
Cabe hacer notar que las investigaciones de tipo descriptivo, frecuentemente no pasan de ser aplicaciones de encuestas, cuestionarios o entrevistas simples. Al analizar en detalle este subgrupo se observa, que en general, la amplitud y fundamentación de los marcos referenciales y las hipótesis que se formulan, no siempre tienen correspondencia con los diseños metodológicos y estadísticos utilizados. Ellos son indicativos de poco desarrollo del campo en algunos países o durante algunos períodos, en las que este tipo de investigaciones aparece con mayor frecuencia.
Si se suman las investigaciones que utilizan métodos de estudio de casos (9%), con las de tipo etnográficas (7 ,4%) y las de investigación participativa (7,1); más las que utilizan historias de vida, se tiene un subconjunto en el que predominan los enfoques interpretativos, el estudio de procesos y el análisis de interrelaciones entre los distintos componentes de una determinada situación. Este concentra al 23,7% del total.
Respecto de las investigaciones de corte documental, se constata que en un 41% ellas corresponden a investigaciones históricas y a investigaciones acerca del estado de la investigación educativa. El 59% restante se distribuye en estudios acerca de políticas educativas, sistema educacional, capacitación y otras. Una proporción importante de estas investigaciones se autodenominan "Estado del Arte", pues se proponen iluminar el estado del conocimiento existente respecto de algún tópico.
c. Periodos de concentración temporal e institucional
La información anteriormente presentada muestra una gran dispersión temática y metodológica en la investigación educativa de la región. Sin embargo es posible establecer algunas tendencias que revelan la existencia de una concentración de investigaciones con determinadas temáticas y metodologías en ciertos períodos e instituciones. En este sentido, destaca la concentración de la investigación colombiana en el tema de innovaciones (por ejemplo, Aguilar y otros, 1994); las investigaciones de bilinguismo y educación indígena del Programa Experimental de Educación Bilingue de Puno, Perú, en los años 1985-89 (veáse Villavicencio, 1987) ; la formación docente en Argentina (por ejemplo, Braslavsky y Birgin 1992) y México   (véase Ducoing y otros, 1993); la investigación sobre la construcción del conocimiento en la Universidad (por ejemplo, Calvo 1986) ; las investigaciones referidas a la enseñanza de las ciencias, durante los años 1985 y 1986, en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (véase Reyez, 1985) las de matemáticas y ciencias naturales en la Escuela Superior del Profesorado "Francisco Morazán" (hoy Universidad Pedagógica) de Honduras en los años 1988- 1989 (entre otras, Zuñiga, 1989; Moya, 1987), las referidas a la educación rural indígena y bilingue en Bolivia (por ejemplo, Subirats y otros 1991).
En cuanto a las tendencias metodológicas, sobresalen las de tipo cuasi-experimental en Venezuela en los años 1987 y 1988 en la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes y en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central  (veáse, Rodriguez, 1987); las de carácter cualitativo en México (especialmente las de tipo etnográficas en el DIE, veáse Rockwell y otros, 1985); y las históricodocumentales y análisis de estadísticas que corresponden a trabajos del Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación -PIIE- publicadas en los años 1985-1986. Los estudios de caso se relacionan con el proyecto de sistematización de experiencias de educación popular realizado en ese mismo país, por el Centro de Investigaciones y Desarrollo de la Educación (CIDE) junto a la FLACSO y al PIIE, entre los años 1985-1987.
 
 

 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Factores que inciden en la aceptación de los dispositivos móviles para el aprendizaje en educación superior


Nuevos paradigmas en el proceso de enseñanza-aprendizaje


La adopción de los sistemas basados en e-learning ha sido la metodología docente que ha introducido un cambio más radical en los mecanismos de enseñanza y aprendizaje (Concannon, Flynn y Campbell, 2005). Este nuevo método de enseñanza ha alcanzado un rápido crecimiento y ha obligado a las instituciones educativas a repensar su estrategia formativa y tecnológica. El sistema universitario español no ha sido ajeno a esta tendencia y actualmente en todas las instituciones universitarias existe una creciente dependencia de los sistemas LMS (Learning Management System) como plataforma para el apoyo al aprendizaje.

M-learning 

Pero la evolución de la tecnología mantiene ritmo de innovación imparable, obligando a adaptar continuamente los métodos de enseñanza a los nuevos avances tecnológicos. En este sentido, no cabe duda que ha sido la proliferación de los dispositivos móviles el hito más significativo del último lustro, llegando a generar una revolución social en la que esta tecnología está omnipresente en todos los aspectos de nuestras vidas. La implantación y difusión de estos dispositivos también tienen su reflejo en los nuevos métodos docentes de tal forma que bajo el término m-learning (mobile learning) se han agrupado toda una serie procesos de enseñanza/ aprendizaje en los que el dispositivo móvil actúa como elemento vertebrador.

No hay una definición unánimemente aceptada del término m-learning aunque todas ellas hacen referencia al “uso de dispositivos móviles para facilitar el aprendizaje en cualquier momento y en cualquier lugar”. Por citar algún ejemplo, Geddes (2004, p. 1) lo define como “the acquisition of any knowledge and skill through using mobile technology, anywhere, anytime, that results in an alteration in behaviour”, mientras que Sharma y Kitchens (2004, p. 205) lo definen como “learning that is supported by mobile devices, ubiquitous communications technology and intelligent user interfaces”. Pero, con independencia de cuál sea la definición exacta, todas ellas participan de la misma idea: El uso de los dispositivos móviles juega un papel importante en actividades relacionadas con el aprendizaje sin que importe el lugar en el que se realice la actividad.

A nivel de tecnológico, los obstáculos que plantea el uso de estos dispositivos son de sobra conocidos (Lowenthal, 2010; Park, 2011; Wang, Wu y Wang, 2009). Por ejemplo, dificultad de acceso a la conectividad inalámbrica, pantalla pequeña, limitado poder de procesamiento, escasa capacidad de memoria, complicados mecanismos de introducción de texto, baja resolución de pantalla, hostiles interfaces de usuario y limitaciones gráficas.

El papel de la pedagogía


Pero es a nivel pedagógico donde es necesario dar respuestas a toda una serie de interrogantes que plantea la introducción de esta incipiente metodología: ¿Cómo interactúan los dispositivos móviles con los procesos de aprendizaje? ¿Cuáles son sus efectos en el aprendizaje de los estudiantes? ¿Cuál es el potencial pedagógico de los dispositivos móviles para mejorar la calidad del aprendizaje?

La comunicación con dispositivos móviles 


No cabe duda de que los dispositivos móviles interactúan con los procesos de aprendizaje, haciendo más fluida y frecuente la comunicación. La comunicación es el elemento clave para que se lleve a cabo la construcción de conocimiento. Con la utilización de estas tecnologías es indudable que se incrementan las posibilidades de interactuar entre los distintos actores que intervienen en el proceso educativo, por lo tanto, ayudan a difuminar la barrera que separa a docentes y discentes. Los estudiantes valoran positivamente estas herramientas que hacen más fluida la comunicación, no solo entre ellos, sino también con el profesor, especialmente en horas no convencionales (Andone, Dron y Pemberton, 2009). Sirva como ejemplo los resultados publicados por Bere (2013) en los que se muestra como el uso de mensajería instantánea (Whatsapp) tiene un elevado potencial para crear espacios de trabajo alternativos en un marco de aprendizaje colaborativo, transformando el proceso de enseñanza-aprendizaje en un proceso más agradable.

Otra importante vía de interacción de los dispositivos móviles con los procesos de aprendizaje son los pequeños programas conocidos como Apps que ofrecen una excelente experiencia de usuario. Las Apps son ágiles e intuitivas y con una curva de aprendizaje muy breve que las convierten ideales motores de procesos de aprendizaje específi cos (Godwin-Jones, 2011).

¿Cuáles son los efectos sobre el aprendizaje?


Con respecto a la segunda de las cuestiones planeadas, los efectos sobre el aprendizaje de los alumnos, diversas experiencias (Redondo, Fonseca, Sánchez y Navarro, 2014; Lai, Chu, Luo y Chen, 2013; Segui y Costa, 2013) han mostrado su utilidad para mejorar y potenciar la accesibilidad, productividad y calidad del aprendizaje. No en vano la literatura especializada concibe al m-learning como el epicentro de los procesos educativos actuales, presentándola como una de las tecnologías de horizonte a corto plazo (Martín, Díaz, Plaza, Ruiz, Castro y Peire, 2011) y con una fuerza innovadora de gran poder transformador y catalizador de cambio de prácticas docentes (Camacho y Lara, 2011).

Un buen número de investigaciones han mostrado como el m-learning mejora los procesos de aprendizaje. Por ejemplo, Redondo et al. (2014) muestra cómo estos dispositivos se han convertido en una herramienta eficaz, eficiente y satisfactoria para el uso de esta tecnología móvil. De la misma manera los resultados encontrados en Lai et al. (2013) revelaron que la tecnología móvil apoyando el aprendizaje colaborativo puede mejorar los logros de aprendizaje de los estudiantes.
 
También el m-learning tiene efectos en un aprendizaje transversal ya que en una sociedad en la que cada vez se consideran las nuevas tecnologías como una parte importante del currículo, el alumno siente la necesidad de dominarlas para no quedar excluido. Los alumnos piensan que el manejo de esta tecnología les será útil en su salida profesional y les ayudará a encontrar más rápidamente trabajo (Park, Nam y Cha, 2012; Jairak, Prasong y Kittima, 2009).

Conclusiones


Finalmente, con respecto al potencial pedagógico, estas herramientas tecnológicas emergentes ofrecen al educador un instrumento útil para mejorar la calidad del aprendizaje, tanto en lo relativo a los procesos de adquisición de información como en los procesos de transferencia de conocimientos. Los jóvenes aprenden mejor cuando algo es relevante para ellos, cuando hay una conexión social con lo que aprenden y cuando tienen realmente un interés personal. En esta línea, Camacho y Lara (2011) mencionan que en el sistema educativo de la sociedad actual es fundamental planificar y desarrollar un itinerario curricular que incluya el m-learning. También en las conclusiones de Navaridas, Santiago y Tourón (2013) se corrobora el aumento del interés de los estudiantes por las tareas, el incremento de la actividad durante el estudio, un trabajo más colaborativo, así como la mejora de la creatividad y el proceso de adquisición de información de los estudiantes.



Todas estas cuestiones han motivado a [...] conocer la integración que tiene entre la población universitaria el uso de estos dispositivos móviles para el aprendizaje, la forma en que los utilizan y los factores que determinan la adopción de esta tecnología para el aprendizaje.

Interrogantes

1. ¿Cuáles son los beneficios o perjuicios a nivel formativo de la introducción de dispositivos móviles en la educación superior?

2. ¿Considera que se hace uso de estas herramientas de manera adecuada en el nivel universitario? ¿Por qué?

3. ¿Cuáles son las oportunidades de mejora en el uso de dispositivos móviles en la educación superior?

Referencias bibliográficas